Yo me quedo en casa, por Jordán Berzal

Yo me quedo en casa, por Jordán Berzal

 

Sentimos que la vida nos pone a prueba. Ha llegado el tiempo en el que tanto saber, como dinero, ciencia como trabajo, son puestos en duda, y solo el ver una cara de amistad, un oír de un grito de ayuda o un mero ladrido del que siempre nos acompañó, sonrisa de aquel niño o niña que tanta locura nos produjo o simplemente del sofá que con nosotros pasa la noche, hacen que nuestra realidad de ahora sea entendida de otra manera.

Quedarse en casa es el valor principal de nuestra existencia, por raro que parezca. Decimos sí a la vida, por amistad o familia, por compañeras o chistes. Es el tiempo de permanecer en casa para dar el valor que exigimos de la vida, para poder aprender de lo que se hizo y ver que la realidad seguirá estando ahí, allí fuera, tan lejos y a la vez tan cerca. Quédate en casa, es la solución para que la sociedad siga siendo, pues eso, sociedad. En tiempos extremos donde la persona es más persona, es cuidando de los suyos y ahora es el tiempo de hacerlo en la casa. Unos gritan, otros roban, otros sirven, pero es donde existe la casa, a donde todos acudimos para poder soportar y agradecer el comienzo de un nuevo amanecer.

Seguimos pensando que esto pasará, que tendremos nietos a los que contar esta lucha especial y que habrá incluso un día en el que se podrá bromear de los días vividos, de la guerra esta que mantuvo a todo el mundo en pie de guerra. Esta guerra es diferente, no es de bombas ni de cohetes y cuánto menos posibilidad tenga de hacerse fuerte, más sabremos valorar lo que en realidad tenemos en casa. No es miedo, es salud; no es pánico, es verdad; no es locura, es razón; de aquello a lo que queremos que sea futuro, y no solo historia. El valor es la comprensión de la vida y de su pensar. Valor es la paciencia del existir consigo mismo para dar al resto de seres y sabedores lo más existente en nosotros, la verdad de nuestra existencia. Aprender a valorarse es vida, es la vida de su razón oculta, es precisamente seguir siendo vida.

Se hace pues necesaria una transvaloración de las estructuras sociales, de la conciencia individual, y del positivismo incondicional, de una nueva religión que no avala a Dios, más que a la vida. De un gobierno de la gente, para la gente. Para que se tome ejemplo de los errores cometidos.

YOMEQUEDOENCASA.



Jordán
Berzal también es autor de La transvaloración de todos los valores de Nietzsche, ensayo que investiga la célebre propuesta de Nietzsche de la transvaloración de los valores y pondera el significado de la palabra «yo» en la historia, en la sociedad moderna y en el futuro, para así conocernos mejor a nosotros mismos..

Disponible en https://docecalles.com/producto/transvaloracion-valores-nietzsche

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