Primavera 2020 viral, por Toñy Pozueta

Primavera 2020 viral, por Toñy Pozueta

Nadie esperaba a aquel extraño e invisible visitante, viajero despiadado, indeseado, azote de toda la humanidad; llegó atacando por sorpresa, indiscriminadamente, eso sí, prefería a los más vulnerables, enfermos y ancianos, incluso les empujó hasta la línea de fuego, allí donde estaban los heroicos soldados blancos, sin escudos, desbordados y agotados ante la incesante avalancha de estela devastadora.

El combate era desproporcionado y en el campo de batalla reinaba un silencio sepulcral, con las fuerzas muy mermadas y sin retaguardia, solos, sin la mano querida, sin un beso ni crespón en la última partida.

Para detener al ávido viajero, cuyo nombre quedó identificado como Covid-19, la gente estuvo confinada en sus casas durante mucho tiempo, más de una cuarentena, evitando y frenando el avance del viajero extremadamente contagioso y letal.

Aquella primavera, confusa, no se atrevía a llegar, los parques sin niños, los patios vacíos de algarabía, las calles solitarias, los ancianos y jubilados sin salir a pasear. Hasta el sol se asomaba tímido, no le parecía acertado lucir sus brillantes galas y, en el mar, las ondulantes olas se acercaban a la orilla como si fueran un leve susurro. Ante esta perspectiva, nadie salió a dar la bienvenida a la vírica primavera, y la densa bruma no le dejaba traspasar los rayos de esperanza que llegarían en verano.

Y grabados quedaron estos mensajes:

“Ten ánimo, estoy a tu lado, con el corazón”.

“Nos hemos creído dioses”. “El mundo está al revés, démosle la vuelta”.

“El planeta Tierra necesita descansar”.

Aquel año, mi Primera Comunión se tuvo que aplazar, como tantos otros eventos.

 


Nacida en Mercadal (Cantabria), Toñy Pozueta es maestra de primaria y aurora de Cien poemas con arte y La hormiga Rosabel.

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