La fragilidad, por Jesús Fdez-Navamuel

La fragilidad, por Jesús Fdez-Navamuel

Estamos en 2020, hoy es quince de mayo y las semanas pasan rápidas, veloces, a pesar de nuestro estado de aislamiento.

Todo comenzó en marzo en una excursión a los Picos de Urbión. Durante cinco días, cincuenta personas mayores de 65 años convivimos en un autobús de cincuenta plazas.

De regreso a casa, se nos anuncia que algunos compañeros de viaje eran portadores del virus. Pequeña alarma cuando a los dos días del fin de la excursión, sentimos que algo en el borriquillo no va bien. Remedios caseros, paracetamol, retirada temprana a descansar, auto-imposición de no salir de casa. Tras dos días de incertidumbre y malestar volvemos a la normalidad.

Y esa normalidad personal se cruza en el camino con la hecatombe colectiva. Comienza el carrusel de noticias apocalípticas.

Estado de alarma, una gran crisis sanitaria y como consecuencia de ella, una gran crisis económica. Se anuncia una caída mayor que la de la gran depresión de 1929. Las bolsas mundiales se hunden, los halcones de siempre afilan sus garras, castigando el ánimo de los pequeños y no tan pequeños ahorradores que huyen en desordenada estampida.

Algunas evidencias:

  • Warren Buffett abandona el sector de aviación.
  • El hábil inversor ha hecho caja y guarda 167.000 millones de dólares para cuando escampe, volver a la palestra.
  • El líder de estos superdotados “inversores” tiene aventajados discípulos que sigue su senda.
  • Durante unos meses, lo que dure la tormenta, se retiran a sus transparentes
  • Nissan advierte que cerrará su planta en Cataluña afectando a 15.000 empleos.
  • En la primera semana de la alarma en EE.UU. se van 30 millones de americanos al paro.
  • En nuestro país entre parados directos y ERTES en proceso de autorización, rondamos los 3 millones.
  • Multitud de casos concretos, de casos reales, casos sangrantes para el 20-30 % de la franja social con menor capacidad económica.

La cascada de noticias negativas está servida. La historia, la triste historia se repite y como sentenció nuestro poeta y filósofo Jorge Nicolás Ruiz de Santayana:

“Quién olvida su historia, está condenado a repetirla”.

Pasados 40-50 días de aquella primera quincena del mes de marzo, un mal fario nos persigue. Hemos desencadenado una tormenta perfecta. La pandemia se está llevando por delante una cifra de ciudadanos que una sociedad madura y solidaria, no puede asumir:

  • El número de contagiados nos desborda, los recursos sanitarios no tienen capacidad para atender la avalancha de infectados.
  • Nuestro sistema sanitario se sostiene de forma heroica por la entrega del personal en todas sus escalas. Su estar a la ALTURA ha salvado cientos de vidas.

Y frente a este “salvavidas” ejemplar, los responsables del barco “tocado” para llevarlo a buen puerto, resisten a duras penas la presión de los acontecimientos.

¿Dónde están nuestros hombres de ESTADO para que ejerzan el mando en esta situación sobrevenida?

Hombres con sabiduría, con temple, con capacidad de consenso, con empatía, con sosiego personal para convencer al adversario político, que no enemigo.

¿Qué nos está tocando vivir a los ciudadanos de a pie?

Hechos deplorables, lamentables, inauditos, insoportables.

Usar estos momentos para cerrar puertas, para esforzarse “solo” en encontrar subterfugios a las medidas implantadas o sugeridas por el gobierno, es muy triste y a todas luces rechazable. Las circunstancias que vivimos obligan a gobernar en la modalidad de prueba y error.

Solo quien decide y hace, se puede equivocar.

Lo que puede ser bueno para dominar la pandemia, puede ser malo para la economía.

El falso dilema de salvar vidas VS. salvar la economía.

Los ciudadanos estamos demostrando tener serenidad, obediencia social, y la oportunidad de dar al GOBIERNO que lleva las riendas del cuadro de mando en esta GRAN CRISIS SOCIAL, un voto de confianza a su mejor hacer para que en esta encrucijada tan difícil para todos, den las más acertadas respuestas.

 

 

La gravedad del momento en cifras al 13 de mayo 2020:

En España

Contagiados: 228.691
Fallecidos: 27.104
Recuperados: 140.823

Resto del mundo

Contagiados: 4.312.969
Fallecidos: 294.647
Recuperados: 1.523.214 

  • Los ciudadanos individualmente estamos y debemos seguir estando a la altura.
  • Seamos responsables y empáticos en este momento tan crítico socialmente para todos, independientemente de ideologías y partidismos.

Pensemos que la suerte de los que nos gobiernan es nuestra suerte. (Oposición de Portugal)

Los éxitos económicos de los últimos lustros se han convertido en una FRAGILIDAD social sin precedentes históricos.

 Es el momento de REMAR, de nuevo, los de siempre.

Y solo nos queda actuar, porque:

Siempre que llovió, escampó.

 

Salir a las 10.00, por Jesús Fdez-Navamuel

27/05/2020

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